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Corrupción ¿política?

La integridad no es una cuestión de cantidad. Se es o no se es.

La cuántica nos enseña que nuestra realidad es un reflejo fiel de nuestros pensamientos y nuestras emociones. Que atraemos  exactamente aquello en lo que nos focalizamos. Que aquello que damos, sea bueno o malo, el Universo nos lo devuelve matemáticamente multiplicado por diez.

Los ciudadanos de este país vivimos tiempos convulsos con el trasfondo de la corrupción política impregnándolo todo. Y quiero reflexionar un instante sobre los mecanismos de la corrupción. Es un proceso simple que consta de tres pasos y consiste básicamente en:

  1. Un político que puede acceder a una cantidad de dinero que no es suyo, sino de todos los ciudadanos.
  2. Una sensación de impunidad, pese a la conciencia de ilegalidad. Dicho de otro modo: “Sé que apropiarme de ese dinero es ilegal, pero estoy seguro de que no me pillarán.”
  3. Una decisión: “Pese a que ese dinero no es mío y pese a que sé que es delictivo, como puedo apropiarme de él y sé que no me van a pillar, ROBO.”

Y cuando la corrupción política sale a la luz, en cualquier conversación de cafetería, tertulia televisiva o discusión de vagón de metro se puede escuchar a ciudadanos indignados clamar: “Son unos sinvergüenzas”, “Una banda de chorizos”, “Hace falta tener poca ética”, etc, etc, etc…

La realidad es un reflejo fiel de nuestros pensamientos y nuestras emociones… Aquello que damos, el Universo nos lo devuelve matemáticamente multiplicado por diez..

Vayamos de lo público a lo privado. Nací en 1975. Soy de una generación en cuya adolescencia la música sólo se comercializaba en soportes físicos. Con los años acumulé una biblioteca musical realmente extensa. Cientos de casettes y CD´s, todos ellos originales. Un auténtico dineral que prefiero no calcular. Y cuando alguien ve mi colección, la mayoría de las veces descubro una expresión… Como si fuera estúpido por comprar algo que puedo tener sin pagar.

España es el país con mayor índice de piratería de Europa. Y quiero reflexionar un instante sobre los mecanismos de la piratería. Es un proceso simple que consta de tres pasos y consiste básicamente en:

  1. Un ciudadano que puede acceder a una canción/película que no es suya, sino de su legítimo autor.
  2. Una sensación de impunidad, pese a la conciencia de ilegalidad. Dicho de otro modo: “Sé que apropiarme de esa obra es ilegal, pero estoy seguro de que no me pillarán.”
  3. Una decisión: “Pese a que la canción/película no es mía y pese a que sé que es delictivo, como puedo apropiarme de ella y sé que no me van a pillar, ROBO.”

La integridad no es una cuestión de cantidad. Se es o no se es. Quien no es íntegro teniendo a su alcance un euro que no es suyo, difícilmente y mucho menos lo será cuando se trate de millones de euros.

España es el país con mayor corrupción política de Europa. Ah, pero apropiarse de un puñado de canciones sin importancia no puede compararse con robar millones de euros. Claro, claro… ¡Qué políticos tan sinvergüenzas tenemos!

Mario Díez

Fotógrafo profesional, escritor y abogado. Impulsor de "IT - Imaginación y Talento para cambiar el mundo". Fundador de la Asociación Justicia Poética. Autor del libro que está revolucionando la vida de miles de personas "¡Yo soy Dios!".